Europa es un continente relativamente pequeño, si lo comparas con otros como África o Asia, que esconde países maravillosos. Sin embargo, la riqueza cultural hace imposible que con una sola visita conozcas un país entero.
Lo más habitual es ir a la capital del país que quieres visitar, pero hay otras ciudades dignas de ver en cada país que no tienen por qué ser los destinos típicos de Europa.
Las segundas ciudades pueden ser mejores que las primeras
París es una de las ciudades más visitadas del mundo, pero Francia no acaba en Disneyland. Lyon fue capital de Galia durante el Imperio Romano. No solo destaca su arquitectura, es una de las ciudades con los mejores restaurantes del país. Si vas a viajar a este rincón del país vecino, merece la pena destacar la colina de Fourviere, la Ópera y su centro histórico.
Dejamos de lado Francia para cruzar a Irlanda e ir a Cork, que no tiene nada que envidiar a la capital del país. Su puerto es uno de los más importantes del mundo. Además, monumentos como la Catedral de San Finbar o la Iglesia de Santa Ana te dejarán sin aliento… ¡y sin memoria en la cámara de fotos!
Para navegar por canales no hace falta ir a Venecia. Brujas (Bélgica) es una de las ciudades medievales mejor conservadas de Europa. Es una ciudad pequeña que no te llevará mucho tiempo visitar, pero no puedes perderte sus plazas, el ayuntamiento, la Iglesia de Nuestra Señora y Belfort (la torre del campanario) para tener las mejores vistas de la ciudad.
Pon rumbo al este y huye de los destinos típicos de Europa
Salzburgo (Austria) es una ciudad enmarcada por los Alpes que mezcla lo antiguo y lo moderno. La ciudad natal de Mozart está muy cerca de Alemania y disfrutar de sus pequeñas calles es todo un placer. Aparte de visitar su fortaleza, la catedral y el museo, no puedes perderte su palacio y la casa natal del músico. La mezcla de su arquitectura enamora a quien la visita.
Si quieres una ciudad para visitarla a pie, esa es Kaunas (Lituania). La segunda ciudad más importante del país cuenta con un casco histórico peatonal perfecto para los turistas. Los lugares imprescindibles son: el castillo, su catedral y la Casa de los Truenos. Y si quieres tomarte algo y disfrutar del ambiente de la ciudad, la plaza Rotušes es el lugar.
Por último, te destacamos Cracovia, una de las ciudades más sorprendentes de Europa. La antigua capital de Polonia se encuentra en un excelente estado de conservación. La colina Wawel, donde se encuentran la catedral y el castillo, o la Fábrica de Oskar Schindler son visitas obligadas, pero no dudes en explorarla por ti mismo.
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