Delfos es, a la vez, Patrimonio de la Humanidad y ciudad moderna. Alberga tesoros helénicos, está rodeado de montañas y tiene vistas al mar. ¡No puedes dejar de visitar uno de los lugares mejor conservados del mundo antiguo!
Se dice del sitio que fue el Santuario de los Dioses. Esto se debe a que, según cuenta la leyenda, en Delfos cayó la piedra que engulló a Crono, padre de Zeus. Y en el mismo lugar Apolo construyó un templo en el que una sacerdotisa, Pitia, se encargaba de responder a las preguntas que los visitantes hacían a los dioses.
Conoce Delfos
Aparte de visitar el Delfos moderno, situado justo al lado de los restos históricos, hay dos lugares que no te puedes perder.
El primero es la zona arqueológica, donde se situó la antigua ciudad de Delfos y que alberga varios monumentos de belleza indescriptible. Hay pequeños templos, llamados Tesoros, que servían de ofrenda a los dioses. El templo de Apolo, del que solo queda la base y algunas columnas, es una de las atracciones principales. También puedes visitar el Estadio, que albergaba los Juegos y con capacidad para 7.000 espectadores, y el teatro de Delfos, que es el lugar mejor conservado y se encuentra rodeado de naturaleza.
El segundo es el Museo arqueológico de Delfos. En él podrás descubrir multitud de piezas recuperadas en las excavaciones del lugar. Consta de dos plantas con catorce salas.
Cómo llegar a Delfos
Normalmente, cuando se visita la ciudad de Delfos es porque se ha decidido ir a Atenas. Si este es tu caso, tienes dos opciones para ir: en coche o en autobús. Si decides alquilar un coche, solo tienes que seguir la autovía norte de Grecia y al llegar a la ciudad de Thiva desviarte hacia Delfos. En unas dos horas y media habrás llegado. Nosotros te aconsejamos ir en autobús, tienes que acudir a la Terminal B de la capital y coger el indicado. Llegarás en tres horas por un precio muy bajo y no tendrás que preocuparte de la ruta.
La peor época para visitar la ciudad es el verano porque las temperaturas son muy altas. Si no quieres viajar desde otra ciudad griega hasta Delfos, puedes alojarte en los hoteles que hay en la ciudad a buen precio y comer en alguno de sus restaurantes que, pese a ser muy concurridos, no abusan de los turistas.
¡Sumérgete en la historia griega! ¿Te apuntas?