Últimamente empieza a hablarse de Quitter, una alternativa a las redes sociales convencionales. Mucha gente se ha hecho eco en Twitter de esta nueva red social y, aunque los nombres guardan bastante semejanza, ¿qué ofrece Quitter que las demás no?
Qué es Quitter
Kompis Kompis, una organización sueca sin ánimo de lucro tuvo la idea de crear una “federación de microblogueros” sin intereses económicos y así surgió Quitter. No es realmente una red social tradicional, es una interfaz de GNU social. Es decir, que se pueden encontrar versiones diferentes de esta red.
Su interfaz guarda muchas similitudes con la de Twitter, de hecho, su principal competencia es la red social del pajarito azul. La idea de Quitter nace como un concepto ético y solidario, que busca enfrentarse a lo que simbolizan las grandes redes sociales, sistemas centralizados y capitalistas. Lo más importante de este proyecto es que permite, por su sistema descentralizado, comunicarse con usuarios de otros servidores como ocurre con los correos electrónicos.
Una de las características más llamativas de Quitter son los dominios. Aunque nació en Suecia como quitter.se, ya se ha asentado en otros países, entre ellos España, donde cuenta con el dominio quitter.es. No obstante, cada versión establece sus condiciones. Por ejemplo el máximo de caracteres, que en unos países será mayor y en otros menor. Las opciones más típicas de la conocida red social Twitter se mantienen, pero Quitter permite visualizar un timeline general, pudiendo ver todos los tweets (o qweets) del momento.
Inconvenientes de Quitter
Sin embargo, la libertad que ofrece Quitter también puede llegar a ser desfavorable. Pues no existen restricciones ni censuras, ni tampoco un moderador al uso o alguien que pueda defendernos en momentos inapropiados. Por otro lado, al tratarse de una empresa escasamente consolidada y nueva, sus servidores pueden llegar a fallar o funcionar con una velocidad muy ralentizada.
Además, para mencionar a cierta persona, si ambas utilizan redes sociales diferentes, habrá que escribir el identificador completo, como pasa con los correos electrónicos, en vez del nombre del usuario.
Y siguiendo la línea de los usuarios, también hay que destacar la ausencia de un verificador de identidad, además de que un mismo nombre puede ser utilizado infinitas veces para distintas cuentas, por lo que muchas cuentas podrán confundirse.
Pues tiene buena pinta sin tanto control como Twitter. La probare
Yo tb la voy a probar, pero no la doy mucho futuro