Al final del cuestionario sobre nuestros datos personales al darse de alta en cualquier red social, al hacernos con una dirección de correo electrónico y en una infinidad de casos más, la web en cuestión nos pide clicar la famosa casilla “He leído y acepto los términos de uso” o “He leído y acepto la política de privacidad”. Quien diga que se ha leído esto alguna vez o que siempre lo hace, miente.
El peligro de aceptar los términos de uso
Esto quedó demostrado según un experimento que apareció publicado en el periódico ABC, donde algunas personas entregaban a su primogénito para toda la eternidad al aceptar los términos y condiciones para usar una red wifi. Tan gracioso como preocupante, ¿verdad? Porque hay que saber bien lo que se firma para evitar este tipo de problemas.
Quizá tengas la intención de leerlo, pero al seleccionarlo sueles ver que son miles de palabras aburridas, lo que en los bancos se denominaría “la letra pequeña”, haciendo que se te quiten las ganas de leer. Sueles hacer clic sin leer ni una sola palabra, ya que clicar esta casilla no es una opción, es decir, si no se le da, no se puede continuar a la siguiente ventana.
Aceptar las condiciones legales en muchos casos supone ceder todos los datos personales para la web, de forma que puedan hacer lo que les plazca con ellos como, por ejemplo, mandar emails promocionales o newsletter cuando quieran.
Tosdr lo lee por ti
La web tosdr.org (Terms of Service Didn´t Read) te hace el trabajo. El portal supone una iniciativa de derechos de usuario para valorar sitios web y sus políticas de privacidad. Los de buena clase son calificados con la letra A, ya que respetan sus derechos y no abusan de la información personal. Así sucesivamente hasta los de muy mala clase, que se les otorga la letra E, ya que tratan al usuario de manera injusta y cuyas condiciones abusivas impuestas no favorecen al usuario.
Google ya ha pasado por el filtro de Tosdr, el buscador tiene una C, ya que sus términos son generalmente aceptables, pero guarda la información de sus usuarios a lo largo de un tiempo no definido, pudiendo utilizarla para servicios actuales y futuros.
A YouTube le califica con una letra D, ya que sus condiciones están muy desequilibradas en perjuicio del usuario y puede cambiar las condiciones sin necesidad de comentárselo a sus clientes.
Jajaja que gracioso lo del experimento, yo siempre acepto sin leer y es verdad que alguna vez nos la van a colar.
A mi me comentaron de un examen de Teleco en el que el profesor les hizo instalar un programa en el que habia condiciones de uso, y en las condiciones ponia que si aceptabas suspendias. Jajaja