Estamos seguros de que en los últimos meses habrás oído hablar alguna vez de Uber. Sí, hablamos de la conocida y polémica aplicación de móvil que proporciona una red de transporte a los clientes. Tras numerosas protestas, e incluso denuncias, acaba de ser cerrada en España. Pero nuestro país no es el único en el que ha tenido problemas. Y es que Uber y polémica son dos palabras que siempre han estado unidas.
Uber, tanto éxito como polémicas ha generado
La aplicación nació en Estados Unidos y empezó a operar con 30 coches en San Francisco en el año 2010. Tal fue el éxito de Uber, que rápidamente comenzó a expandirse en más ciudades, ofreciendo más servicios como compartir el coche con otros usuarios, mayor variedad en los vehículos e incluso tarifas low-cost.
Desde el punto de vista empresarial, podríamos decir que Uber es un claro ejemplo de éxito, su crecimiento ha sido exponencial durante cuatro años, ampliando su oferta a 211 ciudades de 45 países. Su valor alcanza los 41.200 millones de dólares y ha conseguido revolucionar el concepto de transporte. La descarga de la aplicación es totalmente gratuita, permitiendo al usuario elegir el coche más cercano y pagando la cuota al finalizar el trayecto mediante tarjeta de crédito o por PayPal.
Pero si estás pensando en probar la aplicación, lo sentimos, el tiempo de vida de Uber se ha acabado de momento en España.
España, uno más de los países donde se prohíbe Uber
El pasado 9 de diciembre un juez de lo mercantil ordenaba la suspensión inmediata de la aplicación por una denuncia de la Asociación Madrileña de Taxis por competencia desleal. Se trata de una prohibición cautelar, en la que el magistrado ha argumentado que Uber no cumple la ley, ya que sus conductores carecen de licencias administrativas para el transporte de viajeros. Así pues, el pasado 25 de diciembre Uber dejó de dar servicio a sus usuarios, prometiendo, no obstante, buscar modelos alternativos que le permitan reabrir.
España no es el primer país en cerrar la aplicación. Taxistas de medio mundo han protestado abiertamente sobre lo que consideran una amenaza para su negocio. Por su parte, la empresa alega que Uber solo funciona como un simple intermediario entre usuarios y conductores.
Las consecuencias de las protestas han sido variadas. Bélgica fue el primer país que prohibió la aplicación; la ciudad de Londres, en cambio, legalizó su uso, pues los taxistas no pedían su prohibición, sino su regularización; en Alemania se llegó a prohibir, pero volvió a instaurarse y de momento el caso sigue abierto; y en el estado de Nevada, Nueva Delhi, Holanda y Francia también se ha prohibido su uso.
¿Será este el fin de Uber en España? Sin duda esta batalla solo acaba de empezar, ya que Uber no parece dispuesta a marcharse sin decir la última palabra. De momento, su mejor aliado lo tiene en sus propios usuarios y en Internet, donde la aplicación nació y donde ha encontrado un escudo social. El debate está sobre la mesa.
Ya era hora. Menudos piratas.
Pues yo los he utilizado y es mucho mas barato que un taxi. LOs taxistas a lo mejor lo que tenian que hacer es bajar un poco los precios.